lunes, 29 de junio de 2015

El placer de no pertenecer

Colgó el teléfono,  se sentó,  prendió un cigarro y lloró.  Lloró sin saber que debía hacer a continuación, sin nisiquiera estar segura de lo que había dicho ni de las reacciones que vendrían a continuación.
En su cabeza todo estaba muy claro,  sabía que no podía amar a alguien más que a ella misma y sabía que nadie la amaría tanto como ella misma lo hacía.

-Debo decirte algo.

*soy todo oídos amor.

-mira,  no quiero andar con rodeos.  No soy buena en esto,  soy egoista.  Muy egoista y no me gusta que otra persona dependa de mí para ser feliz. Me gusta estar sola,  lo disfruto como si naufragara en lagos en medio del ocaso.
 
*oye, te amo que eso no se te olvide  y estaré dispuesto a naufragar contigo en cualquier lago, por más seco y oscuro que sea.  Te amo y me gustas así tal cual eres.

-yo no,  ya no te quiero.  Hablas demaciado, eres presumido y crees saberlo todo.  Así es,  así lo siento.  Perdón por llenarte de dudas y buenos momentos; pensé que podría intentar algo con alguien.  No siento que seas tú, realmente no me interesa nadie, ya lo dije soy egoísta y no me gusta andar cargando vidas aparte de la que ya tengo.

*¡explícame!  ¿puedo ir a tu casa?  Tomemos algo,  ablemos, lleguemos a acuerdos,  quédate por favor.

Escuchaba una voz desesperada,  solloza y apunto de llorar.  Por fin me sentí libre y sabía que no estaba bien nada de lo que había hecho.  Pero debía decírselo, no podía dejarlo ahí, por tenerlo mientras yo me hundía en pertenencias absurdas y lo engañaba con cada acto cariñoso y "sensato"  de mi parte.

-mejor no vuelvas nunca,  eres libre.  Busca alguien que pueda atarse a ti  y quedarse ahí esperando lo siguiente.  Espera la persona que pueda pertenecerte, que pueda renunciar a ella misma y mirarte a los ojos así como me miras.  Descanza un rato y continúa con ella,  de la mano, así como te gusta,  sin dejarse ir,  átala a ti como un puñal y dejala ahí hasta que decida cortar y desangrarte.  Cariño,  ese no es mi lugar,  ése nunca lo será.

Se sintió sola, pero nunca vacía.  Porque así es ella.  Nunca será de nadie.  Sólo de ella, porque está convencida de lo bueno que puede llevar el estar solo y seguro.
No espera,  nunca espera nada ni a nadie; es fría y puta.  Sí,  es puta.  Es putisimamente puta.

sábado, 27 de junio de 2015

Yo estoy bien

Pude ver su interior,  pude estar ahí y dejarme tocar de cada sensación,  claro que pude Sentir sus ganas, sus deseos y a veces creo que sus más puras y sinceras intenciones.

-Deberíamos hablar sobre esto,  algo no está bien.
*¿que pasa? Todo anda de maravilla,  puedo reír,  comer,  hacer amigos y hasta intentar cosas que antes ni estaban en mis planes.  Por acá todo anda muy bien.

Me miró por unos segundos,  sacó su candela, prendió un cigarrillo y fumó a largas pulmonadas,  así como cuando ponía su mano sobre la mía y caminábamos por las calles, por los lugares que provocaban esa sensación de tranquilidad y desespero.  De vida y de muerte. Bajó del auto y se marchó.  Así,  tal cual como la primera vez que lo hizo,  como la última vez que lo hizo.

No quiero hacerme cargo de rencores,  no quiero ser amigo de mentiras y mucho menos de desequilibrios.  verás,  las cosas no saldran como lo esperas y no puedes hacer nada.  Siéntate y espera que todo pase. tranquila, no intentes llenar vacíos con otros,  hasta de veneno te puedes llenar. Espera que puedas caminar con alguien,  espera el momento preciso.  No inventes,  no estás para eso. Organiza tu vida y ve a buscar otra para llenar.

De hecho me he vuelto amigo de las calles y aceras,  del viento y del calor que quedaron.  Estos no pudieron seguir a tu paso,  ellos no me abandonan,  ellos no se disfrazan,  ellos si son reales,  ellos si me sienten.
Te amo.

-Daniela Loaiza

jueves, 25 de junio de 2015

Vigía de deseos

Siempre he pensado que cuando el sol se va, algo mío se lleva. Quizás  mis recuerdos, quizás mi futuro. Quizás mi luz o tal vez mi sombra. Me reconforta y me revive, me llena de ganas inmensas de verlo salir mañana pero sobre todo me deja un inmenso vacío. No un vacío oscuro y hondo, uno del que no pueda salir jamás, un vacío al que todos le temen, un vacío silencioso y solemne, me deja un vacío que él y sólo  él puede llenar, puede alumbrar, puede salvar.

 A veces, cuando la tarde cae y me quedo atónita viendo nubes y estrellas. Recuerdo todo lo que me quedó por decir, todo lo que me quedó por hacer. Se me alumbran los ojos de recuerdos y de unas pequeñas pero sentidas gotas de deseo, porque lo que no se dice es como una nube. Pasa y se olvida, pero primero se queda y atormenta, enseguese y oculta las más hermosas oportunidades.
 Entonces es el sol guardián de los más reconditos secretos, vigía de ocasiones postergadas a algún mañana, dueño y señor de condenas, de esas que duelen y duran tanto como un atardecer. Instantes llenos de dolor, pero tan repetitivos que se convierten en  monotonía no deseada.

 A veces me gustaría creer que podré hacer y decir todo lo que soy, creo y siento, algún día, rodeada de personas de papel, gritaré al cielo todo lo que oculto y quizás ahí, en ese instante, el sol me devuelva lo que de mí se llevó; esa luz interna reflejada a los demás, ese oasis de amor que pinta paisajes y dirige autos en carretera. Ese accionar que hace perfecta la vida.

-Daniela Loaiza

miércoles, 24 de junio de 2015

"La imaginación no es más que un lapiz sin punta,me gusta la gente sin miedo a los limites, la gente capaz de sacarle punta a ése lápiz y crear lo que cree. Es necesario tomar desiciónes. porque si no, esa imaginación no será más que una utopía. Es fácil tomar decisiones, lo difícil es vivir con ellas y eso es algo con lo que nadie puede ayudarte" -Daniela Loaiza

Deprisa y sin prisa

"caemos queriendo llegar a una meta que no es más que un abismo sin memoria"

No para quedarse, sí para husmear

No debo pretender que te quedes,  ni mucho menos esperar que lo quieras.  Voy a dejarte libre,  sal,  descubre,  observa,  llenate de recuerdos,  de lágrimas si es necesario,  de alegrías si así lo quiere la vida.  Ve,  se libre y de vez en cuando muestrame tu  libertad.

 Me siento y espero,  espero verte partir así como cada uno de aquellos que dijeron nunca lo harían, desciende en el ascensor del olvido que a la larga es para mí un recuerdo eterno.  No temas,  quizás encuentres  nuevas alegrías,  buenas personas,  nuevos retos y fantasías que borrarán el camino de vuelta.

Sinceramente jamás pensé llegar hasta aquí.  Mirar tus ojos y que ellos,  con un acto de sutileza y sinceridad,  me observaran también con el mismo amor, con el mismo gesto protector.  Lamento decirlo, pero nadie se había quedado aquí tanto tiempo,  todos se iban,  de hecho todos se van; me miran desde lejos y sonríen.  Quizás deseando suerte o quizás jurando un "nunca te olvidaré"  uno a uno los veo descender,  bajan directo al abismo del nunca más,  directo al lado duro de la soledad.  Tal vez no la suya pero sí la mía.  Porque la sienten,  porque sé que aún sienten cuando los necesito,  sé que saben que en mí siempre vivirán y que cuando sus ojos encuentran los míos,  desean volver; No para quedarse,  sí para usmear.

 No  guardan esperanza,  guardan rencor. Inquietitud ante lo que no se tiene,  recuerdo hacia lo que se tuvo.
Sociedad egoista y celosa,  capaz de andar cambiando de amoríos tanto como su ego se los permita ,  tanto como éste  a la vista se les sea aclarado.

-Daniela Loaiza.