|Fragmento de algo que aún no es|
"Es como un truco de magia, le expliqué a alguien alguna vez mientras me acordaba del abuelo y la moneda que siempre nos sacaba de la oreja. El amor, le dije, el primero sobre todo, es como un truco de magia. Cuando se acaba, cuando uno descubre que la magia es en verdad un ágil movimiento de las manos, nunca más se vuelve a ver con los mismos ojos.
Nos volvemos otros. Nos descubrimos frágiles bajo la certeza de que sí podemos quebrarnos. Aparecemos de pronto al otro lado de una línea en el tiempo, de un límite imaginario que nos prohíbe devolvernos".